Feria - Badajoz - Extremadura 🇪🇸

FERIA

La villa de Feria, situada en el flanco occidental de la Sierra de los Santos, pertenece a la comarca de Zafra-Río Bodión, en el sur de la provincia de Badajoz. Este núcleo histórico, enclavado en un paraje escarpado y coronado por una fortaleza medieval, representa uno de los conjuntos urbanos de mayor carácter de Extremadura, con un trazado de calles estrechas y empinadas que conservan su fisonomía tradicional y culminan en el imponente castillo gótico-manuelino del siglo XV.


La historia documentada de Feria arranca en época islámica, aunque su consolidación como villa señorial se produce tras la conquista cristiana del siglo XIII. En 1394, Enrique III otorga el señorío de Feria a Gomes Suárez de Figueroa, lo que marca el inicio del linaje de los Duques de Feria, una de las casas nobiliarias más influyentes del suroeste peninsular. En 1460, la villa adquiere oficialmente el título de condado de Feria, siendo su centro político y militar durante más de dos siglos.


El caserío de Feria se adapta a la abrupta pendiente de la sierra, con un trazado urbano de raíz medieval que asciende hacia el castillo. Las calles, empedradas y angostas, están flanqueadas por viviendas de una o dos plantas, de muros encalados, cubiertas a dos aguas y portadas de granito. Muchas conservan elementos constructivos tradicionales como chimeneas troncocónicas, rejas de forja y aljibes interiores. El conjunto presenta un elevado grado de conservación, con una morfología en ladera que refuerza el carácter defensivo del lugar.


En la zona baja se sitúan las dependencias agrícolas y ganaderas, mientras que en el centro histórico destacan antiguos portales, soportales y casas blasonadas que reflejan el pasado nobiliario del lugar. A lo largo del recorrido urbano aparecen miradores naturales desde los que se domina la campiña sur extremeña, hasta las sierras de Huelva y Sevilla.


El elemento más destacado del conjunto es el Castillo de Feria, situado en la cota más alta del cerro. Su construcción se inicia en el siglo XV, en tiempos de Lorenzo Suárez de Figueroa, primer duque de Feria, combinando elementos del gótico tardío con aportaciones del estilo manuelino portugués. El resultado es una fortaleza señorial de planta irregular, adaptada al terreno, con torre del homenaje cuadrada, recintos concéntricos y una barbacana exterior que controlaba los accesos al valle.


El castillo, concebido tanto para la defensa como para la representación del poder nobiliario, fue residencia de la casa ducal hasta el siglo XVII. Posteriormente cayó en desuso y sufrió distintos daños, pero fue restaurado en el siglo XX y hoy está declarado Bien de Interés Cultural. Desde su adarve se contempla una de las panorámicas más extensas del sur de Extremadura.


En el corazón del pueblo se encuentra la Iglesia Parroquial de San Bartolomé, construida en los siglos XV–XVI, de fábrica gótica con reformas barrocas. Su nave única y su torre-campanario de mampostería destacan en el perfil urbano. El interior alberga retablos y tallas de interés devocional, vinculadas al ciclo festivo local.


Feria celebra sus fiestas patronales en torno al 24 de agosto, en honor a San Bartolomé, con procesiones, danzas populares y eventos tradicionales. Otras celebraciones como la romería de la Virgen de la Concepción o la Semana Santa mantienen vivas las costumbres religiosas de la villa.


La villa de Feria es hoy un ejemplo de pueblo fortificado con estructura medieval, que ha sabido conservar su identidad arquitectónica y paisajística. Su localización entre las rutas turísticas de Zafra y la Campiña Sur, su entorno natural y el valor simbólico de su castillo la convierten en un destino cultural de creciente interés. Su arquitectura vernácula, su historia nobiliaria y el trazado escalonado de sus calles hacen de Feria un enclave singular en el patrimonio rural extremeño y que conocemos a través del vídeo del Canal de YouTube


Castillo de Feria

El Castillo de Feria es una fortificación medieval situada en la cima de un promontorio elevado sobre la localidad de Feria, en la provincia extremeña de Badajoz. 


Su posición geográfica, en la vertiente meridional de la Sierra Vieja, permitió desde tiempos antiguos controlar visualmente buena parte de la comarca de Tierra de Barros, lo que le confería un valor estratégico notable dentro de los sistemas defensivos de la región.

Los orígenes del castillo se remontan a estructuras defensivas anteriores, probablemente ligadas a la ocupación musulmana en el siglo XI, cuando en este lugar existió una fortaleza islámica que aprovechaba el promontorio natural para la vigilancia y defensa. La fortificación que hoy se conserva corresponde principalmente a las obras promovidas por la casa nobiliaria de los Suárez de Figueroa, señores, condes y posteriormente duques de Feria tras la entrega de la villa por Enrique III al caballero Gomes Suárez de Figueroa en 1394.

La mayor parte de los elementos que han llegado hasta la actualidad datan de mediados del siglo XV y de la primera mitad del siglo XVI, periodo en el que, entre aproximadamente 1460 y 1513, se consolidó la configuración del castillo que hoy se reconoce como fortaleza gótica militar. Estas obras, impulsadas por sucesivas generaciones de la familia Suárez de Figueroa, aprovecharon restos de murallas anteriores y añadieron sistemas defensivos adaptados a las técnicas constructivas de la baja Edad Media, entre los que destaca especialmente la torre del homenaje.

Desde el punto de vista estilístico, la fortificación representa un ejemplo de arquitectura gótica militar, perceptible en la volumetría de la torre del homenaje —de planta cuadrada con esquinas redondeadas y una altura considerable— y en la disposición de las torres cilíndricas de vigilancia que flanquean el cuerpo principal. Este diseño permitía una defensa articulada del recinto amurallado, que se adapta al terreno irregular e incorpora un muro transversal interior que divide el Castillo de Feria en dos zonas defensivas, facilitando la defensa en profundidad ante posibles ataques.

El conjunto ha sido objeto de diversas reformas y restauraciones posteriores, dirigidas tanto a la conservación de sus estructuras como a su adaptación para usos culturales. En la actualidad, la torre alberga el Centro de Interpretación del Señorío de Feria, un espacio museográfico que contextualiza la historia del castillo y de la influente familia que lo erigió, permitiendo a los visitantes comprender la importancia social y política de este linaje en la historia de la zona.

El Castillo de Feria, con sus murallas, torres y la torre del homenaje, constituye uno de los hitos más destacados del patrimonio histórico y monumental de Extremadura. Su presencia sobre la villa de Feria no solo ofrece un testimonio palpable de las estrategias defensivas medievales, sino también un punto de referencia visual e histórico para entender la evolución del territorio en los siglos finales de la Edad Media y comienzos de la Edad Moderna.

San Bartolomé

La Iglesia de San Bartolomé, situada en la localidad de Feria, en la provincia de Badajoz, es un destacado ejemplo del patrimonio religioso y arquitectónico de Extremadura. Su construcción se inició a finales del siglo XV, en un momento de consolidación urbana tras la reconquista cristiana y el auge del Señorío de Feria. 

El templo presenta una estructura compuesta por tres elementos principales: la Capilla Mayor, la Nave Central y la Torre. La Capilla Mayor, concluida en 1528, es de estilo gótico primitivo y destaca por su bóveda decorada con nervaduras de mampostería. En su interior se conservan retablos barrocos del siglo XVIII, entre los que sobresale un mural del altar mayor que representa la predicación de San Bartolomé en Etiopía, obra del pintor Francisco Domínguez, realizada hacia 1720 . 

La Nave Central, edificada en el siglo XVI, cuenta con una bóveda de crucería estrellada realizada en granito, sostenida por columnas salomónicas. La Torre, de estilo barroco y construida en el siglo XVIII, completa el conjunto arquitectónico . 

La iglesia forma parte de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz y ha sido un elemento central en el desarrollo urbano de Feria desde su construcción. En torno a ella se configuró el núcleo poblacional, contribuyendo a la cohesión social y espiritual de la comunidad . 

Actualmente, la Parroquia de San Bartolomé continúa desempeñando un papel activo en la vida religiosa y cultural de Feria, siendo escenario de celebraciones litúrgicas y festividades locales .


Y varias fotografías de esta población extremeña. 







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